Pensar Lo Pensado | ENSAYO DE INVESTIGACIÓN EN COMPLEJIDAD.
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ENSAYO DE INVESTIGACIÓN EN COMPLEJIDAD.

Autor: Doctorante Osvaldo Collao Barreda (Ingeniero Civil Industrial).

Introducción:
Objetivo del Documento: “Caracterizar y definir la Complejidad (complementariedades/antagonismos), por medio del debate de los Autores: (Morin, 1981, 1999, 2008), (Gell-Mann, 1994), (Nicolescu, 1996), (Prigogine, 1997), (Maldonado, 1999, 2007, 2009), (De Souza Santos, 2009), (Rodríguez & Aguirre, 2011), para generar un entendimiento propio que sirva de guía en el diseño de investigación de Tesis.”
Este documento consta de un Primer Momentum denominado: I.- “Acogiendo las palabras citadas”, con citas ligadas desde un realismo mágico construido bajo el sesgo del facilitador del debate; en donde los autores invitados hablan de complejidad, participando desde sus concepciones dialógicas contextuales, con caracterizaciones argumentativas complementarias y antagónicas. Para luego, en un Segundo Momentum: II.- “Debate entre Autores”, se van generando desde el propio debate (con citas), puntos de conflicto y de acercamiento. Dado lo anterior, el Tercer Momentum: III.- “Postura y Conclusiones del Facilitador”, contiene: III.1.- La definición constructiva del Facilitador para la “Complejidad”; III.2.- Los efectos en el desarrollo de investigación de Tesis; III.3.- Postura propia y reflexión personal. Por último, se presentan las Referencias Bibliográficas correspondientes a los Autores del Debate.
I.- “Acogiendo las palabras citadas”.
El facilitador da comienzo a la conversación con la pregunta: ¿Qué es la Complejidad? y ¿cuáles son sus características, complementariedades y antagonismos?
Edgar Morin hace su primera intervención: La Complejidad es: “Un Pensamiento potencialmente relativista, relacionista y autocognoscente” (Morin, 1981). La “búsqueda de un Método que pueda articular lo que está separado y volver a unir lo que está desunido” (Morin, 1981).
“La confusión y la incertidumbre, son los signos precursores” (Morin, 1981); y, “conservar la circularidad es respetar las condiciones objetivas del conocimiento humano, que comporta siempre, en alguna parte, paradoja, lógica e incertidumbre” (Morin, 1981). “…Es, quizás a la vez, abrir la posibilidad de un conocimiento que reflexiona sobre sí mismo” (Morin, 1981). “…Es, desde ahora, abrir la posibilidad de un Método que, al hacer interactuar términos que se remiten unos a otros, se haría productivo, a través de estos procesos y cambios, de un conocimiento complejo que comporte su propia reflexividad” (Morin, 1981).
Planteando una cierta zona común denominada Sistema , el facilitador le concede la palabra a Murray Gell-Mann, para que éste exprese su visión, ahondando en los Sistemas Complejos : Puedo decir que, “cuando un Sistema Complejo Adaptativo describe otro Sistema construye un esquema, abstrayendo del conjunto de datos las regularidades percibidas, expresándolas de forma concisa. La longitud de dicha descripción concisa de regularidades de un sistema,…a cargo de un observador humano, es lo que yo llamo Complejidad efectiva del sistema, que se corresponde con lo que solemos entender por Complejidad, tanto en la práctica científica como en el habla cotidiana. La complejidad efectiva no es intrínseca, sino depende de la resolución y del lenguaje o código empleado por el sistema observador” (Gell-Mann, 1994).
Basarab Nicolescu, aporta lo siguiente: “La Complejidad se nutre de la explosión de la investigación disciplinaria y a su vez, la Complejidad determina la aceleración de la multiplicación de disciplinas” (Nicolescu, 1996).
Ilya Prigogine interviene en la conversación: “Reconocer la Complejidad, hallar los instrumentos para describirla y efectuar una relectura dentro de este nuevo contexto de las relaciones cambiantes del Hombre con la Naturaleza son los problemas cruciales de nuestra época” (Prigogine, 1997). “Los modelos que adoptamos para el estudio del mundo natural deben necesariamente presentar un carácter pluralista que refleje la variedad de fenómenos que observamos, …según sean reversibles o irreversibles, y deterministas o aleatorios. …Sería difícil aceptar una visión de mundo que excluyera una categoría de fenómenos en favor de otra” (Prigogine, 1997). “…Para la Física Clásica, los sistemas reversibles y deterministas constituían el modelo conceptual por excelencia” (Prigogine, 1997), “…actualmente se nos evidencian como idealizaciones desmesuradas, y podríamos decir que adolecen de artificiosidad” (Prigogine, 1997).
Morin asevera: “Diré ante todo, que, para mí, la Complejidad es el desafío, no la respuesta” (Morin, 1999a). “Se trata de ejercitarse en un pensamiento capaz de tratar, de dialogar, de negociar, con lo real” (Morin, 1999a). “El Pensamiento Complejo integra lo más posible los modos simplificadores de pensar, pero rechaza las consecuencias mutilantes, reduccionistas y cegadoras…” (Morin, 1999a). “Ciertamente, la ambición del pensamiento complejo es rendir cuenta de las articulaciones entre dominios disciplinarios, quebrados por el pensamiento disgregador” (Morin, 1999a). Debemos, entonces,“…tomar conciencia de la naturaleza y de las consecuencias de los paradigmas que mutilan el conocimiento y desfiguran lo real” (Morin, 1999a). “El paradigma de la Complejidad provendrá del conjunto de nuevos conceptos, de nuevas visiones, de nuevos descubrimientos y de nuevas reflexiones que van a conectarse y reunirse” (Morin, 1999a).
Carlos Maldonado interviene: “Podría ampliar este análisis, pero el aspecto verdaderamente apasionante es el de la pluralidad de la Complejidad. De la Complejidad existen varios modelos, varias formas de comprenderla, varios planos. Desde el punto de vista de la Filosofía de la Ciencia, N. Rescher destaca tres modos principales de complejidad, así: …Modos Epistémicos: Complejidad de Formulación. 1.- C. Descriptiva: Longitud de la información…. 2.- C. Generativa: Longitud del conjunto de instrucciones… 3.- C. Computacional: Cantidad de tiempo y esfuerzo implicado en la resolución de un problema. Modos Ontológicos. Complejidad Composicional: 1.- C. Constitutiva: Número de elementos constitutivos… 2.- C. Taxonómica (Heterogeneidad): Variedad de elementos constitutivos… Complejidad Estructural: 3.- C. Organizacional: Variedad de diferentes modos posibles de ordenar componentes en modos diferentes de interrelación. 4.- C. Jerárquica: Grado de elaboración de las relaciones de subordinación en los modos de inclusión y subsunción. Degradación organizacional en subsistemas… Complejidad Funcional: 5.- C. Operativa: Variedad de modos de operación… 6.- C. Nómica: Grado de elaboración e intricación de leyes que gobiernan el fenómeno del caso” (Maldonado, 1999). Con lo anterior, “en el proceso de configuración de la Complejidad como forma de racionalidad, es posible identificar tres caminos distintos de pensamiento. Estos tres caminos son articuladores de lo que podemos denominar la lógica de la complejidad: …La Complejidad como Método , es conocida también como el Pensamiento Complejo, y se condensa en la obra de E. Morin; la Complejidad como Cosmovisión, comprende la Escuela de Palo Alto (E.U.), y se condensa en el nombre de G. Bateson su más claro representante” (Maldonado, 1999); “por su parte la Complejidad como Ciencia es, de lejos, la rama más amplia e importante y está representada por nombres como I. Prigogine, H. Maturana, F. Varela, S. Kauffmann, P. Bak, Ch. Langton” (Maldonado, 1999).
Maldonado continúa… “¿Qué clase de Ciencias son las Ciencias de la Complejidad?: Las ciencias de la complejidad constituyen una nueva revolución científica, en el sentido dado a este término por Thomas Kuhn. Ellas plantean, por tanto, la exigencia de redefinir qué es ciencia, dado que lo característico de la Complejidad consiste en quebrar las comprensiones disciplinares y monolíticas del conocimiento, para proponer y abarcar enfoques transversales e interdisciplinarios” (Maldonado, 2007).
Dada la exposición de Carlos Maldonado, Morin replica: “En primer lugar se debe notar, que en sí misma, la noción de Complejidad no se encuentra en la filosofía, ni en la tradición filosófica; pero se encuentra al contrario, en todos los grandes pensadores de la filosofía que elaboraron una complejidad para la visión de mundo. Si tomamos a Heráclito, el viejo pensador de la antigüedad griega, su pensamiento es el de enfrentar las contradicciones. Si tomamos a Aristóteles, veremos que la originalidad de Aristóteles es la de unir los saberes que se encuentran dispersos, en los diversos campos del conocimiento, de la filosofía, de la ciencia…Se puede continuar con Spinoza, que eliminó a Dios creador fuera de la naturaleza del mundo para poner la creatividad en el corazón mismo de la naturaleza” (Morin, 2008). ”La noción de Complejidad no se encuentra tampoco en la tradición científica. Al contrario, se puede decir, que la Ciencia Clásica, que empieza su crisis en el siglo XX, rechaza la Complejidad. Porque para la Ciencia Clásica la confusión es algo muy superficial y cuando busca la verdad científica la encuentra en nociones y categorías muy sencillas, muy claras, muy evidentes” (Morin, 2008).

Al enfocarme directamente en la pregunta planteada, quiero profundizar en: “¿Qué significa la palabra Complejidad en su origen?: Complexus es tejido común, es como restituir, es como re-encontrar el tejido común” (Morin, 2008). Y más específicamente, “¿qué significa Complejidad, según Ashby? Es un modo de medir el grado de diversidad que se encuentra en un sistema. Esta es una idea muy interesante, porque dice que un sistema es una unidad, pero en esa unidad hay una diversidad. Es la unión de las dos nociones: de unidad y diversidad” (Morin, 2008).
Mientras tanto, Maldonado asevera: Según mi punto de vista la Complejidad es “…una heurística o quizás también una metaheurística – en rigor sería un conjunto de ellas – que se definen a partir de problemas de frontera” (Maldonado, 2009). “…Es, consiguientemente, un problema en el sentido preciso que se encuentra en la interfase entre la mirada del observador y el comportamiento mismo de los fenómenos” (Maldonado, 2009). En este sentido, “no todos los fenómenos, sistemas y comportamientos en el mundo y la naturaleza son complejos” (Maldonado, 2009).
El facilitador le concede la palabra a Leonardo Rodríguez para dar término a este Primer Momentum: “El estudio de la Complejidad y de los Sistemas Complejos ha devenido, desde mediados del siglo XX, en un objeto de estudio central para la ciencia contemporánea pero también para la reflexión filosófica, ética y política” (Rodríguez, Aguirre, 2011). “La Complejidad puede entenderse, por lo tanto, como un paradigma científico emergente que involucra un nuevo modo de hacer y entender la ciencia, extendiendo los límites y criterios de cientificidad, más allá de las fronteras de la ciencia moderna, ancladas sobre los principios rectores del mecanicismo, el reduccionismo y el determinismo. Por otro lado, la complejidad se ubica en una zona marginal del saber científico contemporáneo, aunque sin duda sus grados de penetración, y por consiguiente de marginalidad y desconocimiento, varían de una ciencia y/o disciplina a otra” (Rodríguez et al, 2011). Para finalizar esta parte del debate quiero decir que: “La relación entre complejidad y organización puede plantearse desde dos perspectivas distintas. Desde la perspectiva del Pensamiento Complejo, Edgar Morin propone comprender la Complejidad en términos de organizaciones. Se trata de pasar de una noción de objeto esencial/sustancial a una noción de objeto relacional, es decir, de totalidades organizadas compuestas por elementos heterogéneos en interacción. La idea de organización remite así la idea de una totalidad relativa, no cerrada, sino abierta, histórica y contextualizada. Morin destaca que la organización es algo común al mundo físico, biológico y antroposocial, …a partir de un marco concepto que denomina bucle tetralógico, …orden/desorden/interacciones(encuentros)/organización. …Desde la perspectiva de las Ciencias de la Complejidad, se plantea el problema y la necesidad de determinar el nivel de complejidad de un sistema o totalidad organizada” (Rodríguez et al, 2011).

II.- “Diálogo y Debate entre Autores”.
Para comenzar con esta segunda parte, se le da la palabra a Boaventura De Sousa Santos, el que afirma: “Estamos en el fin de un ciclo de la hegemonía de un cierto orden científico” (De Souza Santos, 2009). En dicho contexto, “entiendo por Epistemología del Sur la búsqueda de conocimientos y de criterios de validez del conocimiento que otorguen visibilidad y credibilidad a las prácticas cognitivas de las clases, de los pueblos y de los grupos sociales que han sido históricamente victimizados, explotados y oprimidos, por el colonialismo y el capitalismo globales. El Sur, pues, usado aquí como metáfora del sufrimiento humano sistemáticamente causado por el colonialismo y el capitalismo” (De Souza Santos, 2009). Se basa en las siguientes premisas: “…No habría justicia social global sin justicia cognitiva global. …El proyecto colonial continúa hoy en vigor bajo nuevas formas y puede incluso afirmarse que su articulación con el capitalismo global nunca fuera tan intensa como ahora” (De Souza Santos, 2009). “…La Epistemología del Sur apunta fundamentalmente a prácticas de conocimiento que permitan intensificar la voluntad de transformación social” (De Souza Santos, 2009). Con lo anterior, les expreso la siguiente interrogante: “como dice Bacon (1933), ¿la Ciencia hará de la persona humana el señor y el poseedor de la Naturaleza?” (De Souza Santos, 2009).
Gell-Mann infiere: “La empresa científica es, por naturaleza autocorrectiva y tiende a elevarse por encima de cualquier abuso que pueda producirse” (Gell-Mann, 1994).
El facilitador invita a generar debate, considerando las diferencias hasta aquí expuestas:
Maldonado interviene: “El problema genérico de la Complejidad es, por tanto, el de explicar el Mundo, y esa es una tarea eminentemente científica, esto es epistémica. Desde este punto de vista, es claro que la complejidad es ciencia, pero no en el sentido tradicional o clásico de la palabra, un sentido que por lo demás tan sólo prevalece para la conciencia no científica o no filosófica, puesto que es un hecho ya reconocido ampliamente entre la comunidad académica que la ciencia es a la manera de la complejidad…” (Maldonado, 1999). Es por eso que, es de mi profundo interés, “la Elaboración de una Teoría General de la Complejidad” (Maldonado, 2007). “La tesis propuesta es la de que es posible alcanzar una Teoría General de la Complejidad, cuyos rasgos distintivos no encuentran parangón en las teorías científicas conocidas” (Maldonado, 2007), lo que, “exige el reconocimiento del diálogo entre la biología y la física, las matemáticas y la lógica, la teoría de la información y la psicología, la neurofisiología y la filosofía, y así sucesivamente” (Maldonado, 1999). “Pues bien, quiero sugerir que las Ciencias de la Complejidad plantean un nuevo reto para la filosofía de la ciencia, a saber: explicar cómo puede ser posible hacer ciencia – esto es, explicar y resolver problemas – sin que haya una Teoría General” (Maldonado, 2007).
Morin reflexiona: “No busco aquí la Teoría General ni la Teoría Unitaria” (Morin, 1981). “Repetidamente y por mucho tiempo, he citado esa frase de Adorno,…: ¨La totalidad es la no verdad¨. …Creo que la aspiración a la totalidad es una aspiración a la verdad y que el reconocimiento de la imposibilidad de la totalidad es una verdad muy importante. Por eso es que la totalidad es, a la vez, la verdad y la no verdad” (Morin, 1999a).
Maldonado continúa: “En las propuestas acerca de Teoría General de la Complejidad hay un fuerte acento de la Física, las Matemáticas, la Biología incluso y de las Ciencias Computacionales. Y en correspondencia, no existe o no se ha tenido en cuenta ninguna contribución proveniente de las Ciencias Sociales y Humanas. Cabe sostener que, dado el espíritu transversal e integrado de los fenómenos y sistemas complejos, una Teoría General de la Complejidad debe poder ser una teoría que atraviesa o en la que convergen las llamadas ciencias exactas y naturales y las sociales y humanas” (Maldonado, 2007). “Ahora bien, un nuevo paradigma no emerge por voluntad de los académicos, teóricos o investigadores. Antes bien, emerge entre la imposibilidad o la incapacidad del conocimiento habido y existente para abordar y resolver los problemas” (Maldonado, 2009).
Morin replica: “…La Ciencia no se reconoce científicamente…, …no hay Método Científico para considerar la ciencia como objeto de ciencia y todavía menos al científico como sujeto de este objeto” (Morin, 1981). “El Concepto de Ciencia no es ni absoluto ni eterno (Bronowski)” (Morin, 1981). “En el seno de la Institución científica reina la más anticientífica de las ilusiones: considerar como absolutos y eternos los caracteres de la ciencia que son los más dependientes de la organización tecnoburocrática de la Sociedad” (Morin, 1981). “La investigación que he emprendido me ha llevado cada vez más a la convicción de que tal transgresión debe conllevar una reorganización en cadena de eso que nosotros entendemos como el concepto de Ciencia” (Morin, 1999a).
Gell-Mann asevera: “Las leyes fundamentales están sujetas a los principios de la Mecánica Cuántica, y en cada etapa de nuestro razonamiento los tendremos como referencia” (Gell-Mann, 1994).
Nicolescu Interviene: Como invitado excepcional del facilitador al debate, quiero complementar un poco la discusión, incluyendo el concepto de Realidad y de Transdisciplinariedad: “La ciencia moderna nació de una ruptura brutal con la antigua visión de mundo. Está fundada sobre la idea, sorprendente y revolucionaria para la época, de una separación total entre el Sujeto que conoce y la Realidad,… se daba tres postulados fundamentales, que prolongaban a un grado supremo, sobre el plano de la razón, la búsqueda de las leyes y de orden: 1.- La existencia de leyes universales de carácter matemático. 2.- El descubrimiento de esas leyes por la experimentación científica. 3.- La reproductibilidad perfecta de los datos experimentales” (Nicolescu, 1996). En dicho contexto, “la objetividad fue erigida como criterio de suprema verdad, que ha tenido una consecuencia inevitable: la transformación del Sujeto en Objeto” (Nicolescu, 1996). No obstante, “entiendo por Realidad, primero, lo que resiste a nuestras experiencias, representaciones, descripciones, imágenes o formalizaciones matemáticas. La física cuántica nos ha hecho descubrir que la abstracción no es un simple intermediario entre nosotros y la Naturaleza, una herramienta para describir la Realidad, sino una de las partes constitutivas de la Naturaleza” (Nicolescu, 1996). “…Por tanto, la abstracción forma parte de la Realidad. Hay que dar una dimensión ontológica a la noción de Realidad en la medida en la que la Naturaleza participa del ser del Mundo. La Naturaleza es una inmensa e inagotable fuente de interrogantes que justifica la existencia misma de la Ciencia. La Realidad no es solamente una construcción social, el consenso de una colectividad, un acuerdo intersubjetivo. Tiene también, una dimensión trans-subjetiva, en la medida en la que un simple hecho experimental puede arruinar la más bella teoría científica” (Nicolescu, 1996).
Prigogine interrumpe: Es por eso que, “…ya no es admisible la idea de realidad como algo dado” (Prigogine, 1997).
Nicolescu profundiza: “Hay que comprender por “Nivel de Realidad”, un conjunto de sistemas invariantes a la acción de un número de leyes generales… Es decir, dos niveles de realidad son diferentes si, pasando de uno a otro, hay ruptura de las leyes y ruptura de los conceptos fundamentales. …Los niveles de Realidad son radicalmente diferentes de los niveles de organización, tales como están definidos en los enfoques sistémicos. Los niveles de organización no presuponen una ruptura de los conceptos fundamentales: varios niveles de organización pertenecen a un solo nivel de Realidad” (Nicolescu, 1996). Es así como, “la lógica del Tercero Incluido es una lógica de la Complejidad e incluso quizás su lógica privilegiada, en la medida en que ella permite atravesar, de una manera coherente, los diferentes campos del conocimiento” (Nicolescu, 1996). “Ese es el mérito de Lupasco, al haber mostrado que la lógica del Tercero Incluido es una verdadera lógica, formalizable y formalizada, multivalente y no contradictoria (tiene tres valores: A, no-A y T)…- existe un tercer término T, que es a la vez A y no-A – se aclara completamente desde que se introduce la noción de niveles de Realidad” (Nicolescu, 1996).

“La Transdisciplinariedad concierne, como el prefijo ¨trans¨ lo indica, lo que está a la vez entre las disciplinas, a través de las diferentes disciplinas y más allá de toda disciplina. Su finalidad es la comprehensión del mundo presente en el cual uno de los imperativos es la unidad del conocimiento” (Nicolescu, 1996). “Los tres pilares de la Transdisciplinariedad – los Niveles de Realidad, la Lógica del Tercero Incluido y la Complejidad – determinan la metodología de la investigación transdisciplinaria” (Nicolescu, 1996). “La transdisciplinariedad es simultáneamente un corpus de pensamiento y una experiencia vivida. Estos dos aspectos son indisociables. El lenguaje transdisciplinario debe traducir en palabras y en acto la simultaneidad de estos dos aspectos. Todo deslizamiento excesivo del lado del pensamiento discursivo o del lado de la experiencia nos hace salir del campo de la transdisciplinariedad” (Nicolescu, 1996).
Gell-Mann complementa: “Uno de los grandes desafíos de la ciencia contemporánea es el explorar la mezcla de simplicidad y complejidad, regularidad y aleatoriedad, orden y desorden, escaleras arriba desde la física de partículas y la cosmología hasta el reino de sistemas complejos adaptativos” (Gell-Mann, 1994). “El Universo consta de materia, y la materia está compuesta por partículas elementales de muchas clases, como los electrones y los fotones. Estas partículas carecen de individualidad…. Sin embargo, cada partícula puede ocupar uno entre un infinito de estados cuánticos. …Hay dos grandes grupos de partículas: los fermiones, como los electrones, que obedecen al Principio de Exclusión de Pauli – dos partículas de la misma clase no pueden ocupar el mismo estado simultáneamente – y los bosones, como los fotones, que obedecen a una especie de Principio de Anti-exclusión – dos o más partículas de la misma clase muestran una tendencia a ocupar el mismo estado al mismo tiempo -” (Gell-Mann, 1994).
Rodríguez interviene: “Una concepción de ciencia tal, que sólo concibe la dimensión epistémica racional de su práctica pero que es incapaz de abordar los aspectos éticos y políticos de su acción; …y que juzga sus resultados con base al éxito empírico-manipulativo de su conocimiento; puede ser, en efecto, una ciencia de punta en términos instrumentales pero es una ciencia políticamente inconsciente y peligrosa” (Rodríguez et al, 2011).
El facilitador interviene en la conversación: Espero que, estemos avanzando hacia el fin de un ciclo de la hegemonía de un cierto orden y dominio científico que busca leyes y teorías generales para apropiarse de la Naturaleza, al no tomar conciencia de que la persona humana no es su poseedora, sino parte de ella. Es por eso que los insto a dialogar más particularmente, sobre qué podemos hacer desde el Pensamiento Complejo, las Ciencias de la Complejidad, y sus relaciones con la Complejidad y el Conocimiento.
Morin interviene: “Para mí, estas nociones muy útiles de sistemas complejos, de Ciencias de la Complejidad, que van al mismo tiempo a tratar de formular modelizaciones, formalizaciones de los procesos complejos, son muy interesantes; pero para mí, esto constituye la Complejidad Restringida” (Morin, 2008). “Cada sistema se puede considerar complejo, por su naturaleza y por su organización” (Morin, 2008). “…Hay un valor de la formalización, de la modelización, pero los que se interesan por los Sistemas Complejos, cuando buscan las leyes de la Complejidad caen en la vieja epistemología, donde se expresa que la verdad de la Naturaleza se puede concretar únicamente en la noción de ley” (Morin, 2008). “Para mí, la Complejidad Restringida no entra en la fundamentación de la problemática, que es una fundamentación epistemológica, y de hecho la Complejidad Restringida es una descomplexificación de la Complejidad, y va a quedarse dentro del paradigma, apenas modificado de la Ciencia Clásica” (Morin, 2008). “La Complejidad necesita, para llegar al conocimiento, escapar de la lógica de aislar el hecho, un dato, un elemento para entenderlo. La Complejidad necesita la contextualización…” (Morin, 2008). “Pienso que el pensamiento, el conocimiento complejo, muestra que las cosas separadas, se quedan separadas, pero al mismo tiempo son inseparables” (Morin, 2008).
Nicolescu aporta: “La Complejidad en la ciencia es primero la complejidad de las ecuaciones y de los modelos. Es por tanto, producto de nuestra mente, que es compleja por su propia naturaleza. Pero esta complejidad es la imagen espejo de la complejidad de los datos experimentales, que se acumulan sin cesar. Está entonces en la naturaleza de las cosas” (Nicolescu, 1996).
Rodríguez interviene: “Mi posición es la siguiente, si el mero criterio cuantitativo no es suficiente para precisar el grado de complejidad de un sistema, menos aún lo es para clarificar las tensiones y los antagonismos entre estos dos modos de abordaje: Ciencias v/s Pensamiento de la Complejidad. …Si las Ciencias de la Complejidad constituyen la visión hegemónica o dominante dentro del campo, la pregunta inteligente y necesaria consiste en saber por qué esto es así. Es decir, qué intereses rigen la producción de conocimiento por ellas elaborados” (Rodríguez et al, 2011). Además, “…me he pronunciado sobre la necesidad de redefinir la concepción epistemológica dominante que fundamenta un concepto de ciencia y que excluye sistemáticamente la dimensión ético-política del conocimiento y de las prácticas científicas. He propuesto, también, la elaboración de una epistemología política, la cual podría contribuir a fundamentar una significación de ciencia no hegemónica, abierta al problema político de la ciencia” (Rodríguez et al, 2011). “…El marco epistemológico que sustenta a la Ciencias de la Complejidad no permite abordar y tematizar problemas fundamentales concernientes al lugar de la ética, la política, los valores y la subjetividad en el quehacer científico. En suma, a pesar de las innovaciones técnico-metodológicas de las ciencias de la complejidad, su forma de producir conocimiento continúa siendo funcional a un concepto hegemónico de ciencia” (Rodríguez et al, 2011).
“Mirando con ojos críticos: el Pensamiento Complejo presenta una hipertrofia filosófica, es como un cuerpo con una gran cabeza pero con manos pequeñas: puede pensar y decir mucho, pero hacer poco” (Rodríguez et al, 2011). Y, “las Ciencias de la Complejidad presentan una hipertrofia práctica, son como un cuerpo con una cabeza diminuta pero con brazos y manos ágiles y fuertes: pueden hacer mucho, pero pensar poco” (Rodríguez et al, 2011).
El Facilitador modera y, hace alusión a las aseveraciones de Rodríguez, respecto de las hipertrofias de las Ciencias de la Complejidad y del Pensamiento Complejo.
Maldonado aclara: “…Las Ciencias de la Complejidad no se ocupan en general del Mundo, no pretenden explicar todos los fenómenos, y ni siquiera las dimensiones mismas de la realidad. Por el contrario, estas ciencias se ocupan, tan sólo, de aquellos fenómenos, comportamientos y sistemas, en fin de aquellos casos en los que la predictibilidad (particularmente a largo plazo) no es posible en absoluto, en las que las interacciones son mucho más significativas que los elementos que entran o que están en juego, en los que el tiempo y la flecha del tiempo son irreversibles, en fin, en los que tienen lugar cambios súbitos que dan lugar a complejidad creciente” (Maldonado, 2007).
Morin interviene: Respecto de la hipertrofia del Pensamiento Complejo puedo decir que: “… La Complejidad no comprende solamente cantidades de unidades e interacciones que desafían nuestras posibilidades de cálculo; comprende también, incertidumbres, indeterminaciones, fenómenos aleatorios” (Morin, 1999a). “Planteamos la posibilidad y, al mismo tiempo la necesidad de una unidad de la ciencia” (Morin, 1999a). Ésta, “…sólo tiene sentido si es capaz de aprehender, al mismo tiempo, unidad y diversidad, continuidad y rupturas. Pero nos parece bien que eso sea posible en una teoría de Auto-eco-organización ” (Morin, 1999a). “La unidad de la ciencia respeta a las disciplinas, a la física, a la biología, a la antropología, pero golpea al fisicismo, al biologismo, al antropologismo” (Morin, 1999a).
“El Pensamiento Complejo no rechaza, de ninguna manera la claridad, el orden, el determinismo. Pero los sabe insuficientes, sabe que no podemos programar el descubrimiento, el conocimiento, ni la acción” (Morin, 1999a). “La Complejidad necesita una estrategia. Es cierto que, los segmentos programados en secuencias en la que no interviene lo aleatorio, son útiles o necesarios” (Morin, 1999a). “Así es que, habría que sustituir el paradigma de disyunción/reducción/unidimensionalización por un paradigma de distinción/conjunción que permita distinguir sin desarticular, asociar sin reducir” (Morin, 1999a). “…Se trata de, ciertamente de reintegrar al Hombre entre los otros seres naturales para distinguirlo, pero no para reducirlo” (Morin, 1999a). “La epistemología tiene necesidad de encontrar un punto de vista que pueda considerar nuestro propio conocimiento como objeto de conocimiento…” (Morin, 1999a). ”… Nos incita a una epistemología abierta…. La epistemología no es pontificia ni judicial; es el lugar tanto de la incertidumbre como de la dialógica” (Morin, 1999a). “La teoría de la auto-organización lleva naturalmente en ella el principio y la posibilidad de una Epistemología que, lejos de volver a encerrarla solipsísticamente en sí misma, confirma y profundiza sus dos aspectos fundamentales: la apertura y la reflexividad (auto) y sus dos relaciones fundamentales, eco-sistémicas y metasistémicas” (Morin, 1999a). “Podemos, en fin, darle sentido epistémico a nuestra concepción abierta de la relación sujeto-objeto” (Morin, 1999a).
Para generar sentido de unidad y aprendizaje, el facilitador les solicita a los integrantes del debate que expresen algunos puntos de acercamiento:
De Souza Santos opina: “…Los protagonistas del nuevo Paradigma conducen una lucha apasionada contra todas las formas de dogmatismo y autoridad (De Souza Santos, 2009). “…El modelo de racionalidad científica…, atraviesa por una profunda crisis, … esta crisis es no sólo profunda sino irreversible,… estamos viviendo un periodo de revolución científica. …Las señales sólo permiten especular acerca del paradigma que emergerá de este periodo revolucionario pero que, desde ya, se puede afirmar con seguridad que se colapsarán las distinciones básicas…, en que se basa el paradigma dominante” (De Souza Santos, 2009).

Prigogine asevera: “Hoy día hay que rendirse a la evidencia de que a cualquier nivel que nos sea accesible, desde las partículas elementales hasta la cosmología, la Naturaleza ya no se aviene a este Paradigma Clásico” (Prigogine, 1997). “Vivimos una doble revolución: a nivel de las relaciones del Hombre con la Naturaleza…; pero también en las relaciones del Hombre con el Hombre. …El tiempo es construcción y no basta con redescubrirlo, ni tampoco con redescubrir la libertad en pintura o música. Al redescubrir el tiempo asumimos una responsabilidad ética” (Prigogine, 1997). “El redescubrimiento del tiempo es también el redescubrimiento de la utopía” (Prigogine, 1997).
Maldonado distingue: “Esta ciencia no es del modelo Clásico, aristotélico, o moderno, positivista. La Ciencia de la Complejidad se yergue sobre el trasfondo incontestable de que ya no es posible una sciencia magna o una via regia” (Maldonado, 1999).
Según Nicolescu: “Edgar Morin tiene razón cuando subraya sin cesar que el conocimiento de lo complejo condiciona una política de civilización” (Nicolescu, 1996). En dicho contexto, se pueden citar algunos Artículos firmados por ambos, en la Carta de la Transdisciplinariedad (Primer Congreso Mundial de la Transdisciplinariedad. Convento de Arrábida, Portugal, noviembre 1994), acuerdo de 14 Artículos y un Articulo Final: “Artículo 3: La transdisciplinariedad complementa el enfoque disciplinario. Hace emerger de la confrontación de las disciplinas, nuevos resultados que se articulan entre ellos; nos ofrece una visión de la Naturaleza y de la Realidad. La transdisciplinariedad no busca el dominio de varias disciplinas sino la apertura de todas a lo que las atraviesa y las sobrepasa…Artículo 5: La visión transdisciplinaria es definitivamente abierta en la medida en que trasciende al campo de las ciencias exactas estimulándolas para que dialoguen y se reconcilien, no solamente con las ciencias humanas sino también con el arte, la literatura, la poesía y la experiencia interna…Artículo 7: La transdisciplinariedad no es ni una religión, ni una nueva filosofía, ni una nueva metafísica ni una ciencia de las ciencias…Artículo 12: La elaboración de una economía transdisciplinaria está fundamentada en el postulado de que la economía debe estar al servicio del ser humano y no a la inversa…Artículo 13: La ética transdisciplinaria rechaza toda actitud que se oponga al diálogo y a la discusión, cualquiera sea el origen de esa actitud – bien sea de orden ideológica, cientifista, religiosa, económica, política o filosófica -. El saber compartido debe conducir a la comprehensión compartida, basada en el respeto absoluto de las alteridades unidas por una vida común sobre una sola y misma Tierra…Artículo 14: Rigor, apertura y tolerancia son las características fundamentales de la actitud y visión transdisciplinaria. El rigor en la argumentación que toma en cuenta toda la información disponible es la mejor barrera contra toda posible deriva. La apertura implica la aceptación de lo desconocido, lo inesperado y lo imprevisible. La tolerancia es el reconocimiento del derecho a las ideas y verdades opuestas a las nuestras” (Nicolescu, 1996).
Morin interviene: “Como las disciplinas cortan el tejido común que une todas las cosas; en la visión disciplinaria de la Ciencia Clásica existe una invisibilidad de la Complejidad. La Complejidad es desintegrada si se queda en el mundo cortado de las disciplinas separadas” (Morin, 2008). Por otro lado, “es verdad que para los problemas fundamentales el principio aristotélico del Tercero Excluido no vale” (Morin, 2008); “entonces, tenemos la necesidad de comprender que el saber, el conocimiento, no es únicamente separar, es también reunir. Por esta razón el conocimiento complejo necesita una Transdisciplinariedad, y que la Transdisciplinariedad necesita de un Pensamiento Complejo” (Morin, 2008). En síntesis: “Lo que afecta a un paradigma, es decir, la clave de todo un sistema de pensamiento, afecta a la vez a la Ontología, a la Metodología, a la Epistemología, a la Lógica, y en consecuencia, a la práctica, a la sociedad, a la política” (Morin, 1999a).
Rodríguez concluye: “Hay una complementariedad necesaria entre Pensamiento Complejo y Ciencias de la Complejidad” (Rodríguez et al, 2011). “Considero que el desafío fundamental es estimular el desarrollo de las Ciencias de la Complejidad guiadas por un Pensamiento Complejo” (Rodríguez et al, 2011). “Es por ello que la apuesta más fundamental para las ciencias contemporáneas consistiría en incluir la potencialidad metodológica de las ciencias de la complejidad en un marco epistémico ampliado a la ética y la política como propone el pensamiento complejo” (Rodríguez et al, 2011). En síntesis, “el pensamiento complejo se afirma como una concepción epistémica alternativa al tradicional modo de entender la ciencia y el conocimiento. Su estrategia metodológica se distancia del concepto estándar del método científico, para reclamar la necesidad y pertinencia, de un método que incluya la reflexión crítica y auto-crítica; es decir, postula la inclusión del sujeto cognoscente en su conocimiento. …De este modo, la propuesta del pensamiento complejo propone una reconfiguración epistemológica tendiente hacia un conocimiento transdisciplinar, en el cual, necesariamente, la ciencia tiene que ser articulada con otras formas de conocimiento” (Rodríguez et al, 2011).
III.- “Postura y Conclusiones del Facilitador”:
III.1.- Definición constructiva del Facilitador para la Complejidad. Se concluye que la Complejidad que ha sido visualizada en el debate como Ciencia, Cosmovisión, Problema, Desafío y Pensamiento, Método, Paradigma, …Yo la defino, desde mi propio entendimiento y convicción como la integración abierta de complementariedades y antagonismos en la relación sujeto-objeto, que conectan a la teoría, a la metodología, a la epistemología y a la ontología, en el entretejido conjunto de los distintos niveles de realidad y de organización, de las Ciencias con conciencia auto-reflexiva, de la Cosmovisión de los pueblos como metáfora de la Epistemología del Sur, del Problema de análisis y síntesis dialógica de desorden-orden-organización con epistemología abierta, del Desafío del Pensamiento de acción cotidiana, del Método circular que emerge en espiral y que resalta la estrategia para convivir con la incertidumbre, del esperado Paradigma que está naciendo enfrentando la contradicción de las totalidades absolutas y las simplificaciones de los reduccionismos Clásicos.
En dicho contexto reflexivo y auto-reflexivo se ha avanzado en una comprensión propia, considerando su etimología, complejidad de origen latino, proveniente de “complectere”, cuya raíz plectere significa trenzar, enlazar, entretejer, con el agregado del prefijo com que añade el sentido de dualidad de los elementos opuestos que se enlazan íntimamente, pero que no anulan su dualidad.
III.2.- Los efectos en el desarrollo de investigación de Tesis. Se concluye explícitamente que, en relación al posible Tema de Investigación: “Pensamiento Complejo y Gestión del Conocimiento en los Centros de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación (I+D+i) territoriales en Chile”, este trabajo (considerando las asignaturas anteriores del Doctorado) ha afectado en el diseño de investigación, transformando y construyendo una aventura propia intelectual, en relación a mis sesgos formativos: sistémico, ingenieril y organizacional (Teoría y Enfoque de Sistemas – Ludwig Von Bertalanffy -, Biología Social y del Conocimiento – Humberto Maturana, Francisco Varela – , Gestión del Conocimiento – Ikujiro Nonaka, Hirotaka Takeuchi – y Cibernética Organizacional – William Ross Ashby, Stafford Beer -), y experiencial en el Norte Grande de Chile, desde la Ingeniería Civil Industrial. Es así como, se proyecta un desafío de profundización sistémica en la práctica epistemológica que incluye el desorden, las interacciones, el orden y la organización, desde la observación (auto) reflexiva de sistemas en la inmensidad del desorden. Más aún, en la auto-eco-organización de los sistemas, navegando en la incertidumbre, con acciones aleatorias de ingenio humano. En dicho contexto, no como Tabla tautológica de la verdad, distingo a la Complejidad, especialmente a la no restricción del Pensamiento Complejo de Morin, en complemento con los fundamentos metodológicos de la Transdisciplinariedad de Nicolescu y los Artículos contenidos en la “Carta de la Transdisciplinariedad” (Nicolescu, 1996); alimentándome y retroalimentándome recursivamente de las citas: “situarse a nivel transdisciplinario, que permita concebir, al mismo tiempo, tanto, la unidad como la diferenciación de las ciencias” (Morin, 1999a) y, “el conocimiento complejo necesita una Transdisciplinariedad, y que la Transdisciplinariedad necesita de un Pensamiento Complejo” (Morin, 2008). Todo ello, en un constructo circular en adaptación y evolución, en un espiral dialéctico, con relaciones multidireccionales entre estrategias cognitivas y estrategias activas, constituidas en los “Principios de la Complejidad” (Morin, 1999b) (Sistémico, Holográmico, Retroactivo, Recursivo, Autonomía/Dependencia, Dialógico, de Reintroducción). En fin y en principio, Complejidad optada como un entretejimiento conjunto de Unidades Complejas Organizadas. , el todo y las partes, las emergencias y los constreñimientos, en los distintos niveles de realidad, organización y percepción, con lógica del tercero incluido sin excluir, al “tercero excluido”; es decir, un camino, donde poner a prueba las estrategias, con un estilo de acercamiento reflexivo a las distintas realidades contextualizadas, donde la efectividad no aleje a la afectividad y la calidad contenga calidez.
III.3.- Postura Propia y Reflexión Personal:
La crisis humana/científica/política/ideológica/social/natural del Paradigma dominante es la gran motivación de esta Postura, desde los límites e insuficiencias estructurales del Paradigma científico moderno, resultado de los grandes avances en el conocimiento que él mismo ha propiciado y construido; permitiendo así, observar y vivir la fragilidad de los pilares en que se sostiene.
Al tomar en cuenta la existencia aún de la Ciencia disciplinar basada en la Ciencia Clásica, que reduce al Método Científico a una mera agregación disciplinar de Ciencias, cuya instrumentación y apropiación dogmática e individualista de su conocimiento, se materializa en el poder del capital por sobre el Ser Humano y la Naturaleza; en disociación de lo humano con lo científico, cuya hegemonía ha propiciado una cultura científico económica competitiva globalizante, que opone en distintos dominios las sensibilidades artísticas y estéticas, en contraposición a la racionalidad humana. Es que, se considera pertinente distinguir a la Ética, como entendimiento consciente de la Moral, en tanto propiedad emergente multidimensional, el seguir construyendo y ejecutando estrategias reflexivas y auto-reflexivas para el Ethos Científico, Social y Humano. En dicho sentido, se comparte la visión de Morin que: “se está en una Crisis Multiforme y Multidimensional, en donde el Paradigma Vital de Conjunción/Disyunción no ha terminado de nacer, mientras que el Paradigma Mortal de Disyunción/Reducción no ha terminado de morir”. Con todo, en el Paradigma Clásico de la simplicidad hemos estado acostumbrados a ser normados por la separación simplificadora y el orden predeterminado totalizante, persiguiendo y no aceptando al desorden, a la degradación y a la desintegración; por no haber tomado conciencia de que son parte también de la vida y, que el orden de la organización se puede concebir a partir de procesos que producen desorden como la revoluciones científicas; es decir: “Vivir de la Muerte, Morir de la Vida” (Heráclito) (Morin, 2008). Entonces, con conciencia conjunta, debemos construir la reforma en una relación dialógica y recursiva que consolide la Revolución Paradigmática, concatenando transdisciplinariamente entendimientos propios que signifiquen y dignifiquen la existencia Humana. Es por eso que propongo, que el Paradigma emergente debe ser científico/natural/social y profundamente humano (no antropocéntrico), en una dialogía de conocimiento local (no reduccionista) y global (no totalizante), cuyo conocimiento sea autoconocimiento compartido y sensibilizado, en el conocimiento del conocimiento.
Referencias Bibliográficas:
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Maldonado, C. (2009). La Complejidad es un Problema, no una Cosmovisión. UCM Revista de Investigación, N°13, Mayo, 42-54.
Morin, E. (1981). El Espíritu del Valle. El Método I: La Naturaleza de la Naturaleza. Madrid. Ediciones Cátedra, 21-39.
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Morin, E. (2008). Complejidad Restringida y Complejidad Generalizada o las Complejidades de la Complejidad. Biblioteca Virtual Participativa de la Complejidad. Pensando la Complejidad N° V. Instituto de Filosofía. Consejo de Ciencias Sociales. Academia de Ciencias. Cátedra de Complejidad, 27-41.
Nicolescu, B. (1996). La Transdisciplina: Manifiesto. Mónaco. Editorial Rocher.
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Rodríguez, L. Aguirre, J. (2011). Teorías de la Complejidad y Ciencias Sociales. Nómadas. Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas/30(2011/2). EMUI Euro-Mediterranean University Institute/Universidad Complutense de Madrid.

Jaime Yanes Guzman
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