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CHILE: Recordando el Futuro: Epigrafe 1.- El carácter de clase de Alianza Democrática.

CHILE Recordando el Futuro
Jaime Yanes Guzmán
Apostrophes Ediciones
Chile, 2013
Págs..77-83

El objetivo de publicar este epígrafe de mi libro “Chile Recordando el Futuro” tiene por objetivo tratar de entender las características ideológicas y sociales de la Democracia Cristiana, hoy día sometida a una profunda crisis política que amenaza incluso su existencia como partido.

 

La Alianza Democrática fue creada el 23 de agosto de 1983. Surgió en medio de las protesta del pueblo contra el régimen militar. En el plano político reúne a los partidos Demócrata Cristiano, Republicano y Radical, a sectores centristas del Partido Socialista y a ex–dirigentes del Partido Mapu Obrero y Campesino.
La formación de dicha alianza fue la respuesta de la burguesía local a la crisis que el país vive. En efecto, desde el punto de vista social, la hegemonía de la burguesía local no ligada a los monopolios ni a las transnacionales reúne a la burguesía local industrial, comercial y agraria, a la mayoría de la pequeña burguesía y de las capas medias y parte del proletariado. Su objetivo central es desplazar la dictadura militar fascista. Para ello busca no sólo el apoyo popular, sino en primer lugar de parte importante de los actuales aparatos armados del Estado.
En esta perspectiva ha sido planteado al país la necesidad de un gran acuerdo de las fuerzas democráticas, con exclusión de los marxistas, para luego llegar a entendimientos con las actuales Fuerzas Armadas. Lo que se pretende con este acuerdo es desplazar a Pinochet del poder y crear un nuevo gobierno estable para el país, que garantice los intereses vitales del capitalismo en Chile, demostrando así su verdadero carácter de clase.
Apreciar con mayor exactitud el carácter de clases de la Alianza Democrática exige analizar la composición social de cada uno de sus integrantes, y en especial de su fuerza dirigente, el Partido Demócrata Cristiano. Rodrigo Ambrosio sostiene que… “la ideología democratacristiana refleja durante largo tiempo la protesta de una fracción católica de la pequeña burguesía contra la inhumanidad del capitalismo”.(…) “Junto con condenar el liberalismo económico se condena también el colectivismo marxista. Hay que crear un “orden nuevo” por encima de las clases” (1).
A la vez que Ambrosio sostiene que, como consecuencia del ascenso de las luchas populares del país, después de la Segunda Guerra Mundial la Democracia Cristiana (llamada Falange Nacional, por aquel entonces) tuvo un acercamiento al proletariado. Aprobó una política de colaboración con los comunistas, se pronunció en contra de la llamada “Ley de Defensa de la Democracia” que puso en la ilegalidad al Partido Comunista en 1948, planteó la necesidad de que el país estableciera relaciones diplomáticas con la URSS y se solidarizó con las luchas obreras. En el plano político ello se manifestó en sus consignas de “democracia proletaria” y “comunitarismo” (2).
Sin embargo, esta situación empezó a cambiar a mediados de la década de los 50, cuando la clase obrera muestra toda la fuerza alcanzada y la expresa fundamentalmente en la creación de la alianza de los Partidos Comunista y Socialista en el Frente de Acción Popular (FRAP), que en 1958 lleva como candidato a la presidencia a Salvador Allende, obteniendo en las elecciones la segunda mayoría.
En ese período se inicia el liderato de Eduardo Frei y se ponen las bases del futuro PDC. La Falange Nacional comenzó a transformarse en un partido de masas con influencia en las capas más modernas de la burguesía chilena y en las capas políticamente más atrasadas del pueblo. “Paralelamente, la DC asume el desarrollismo y el reformismo, que la hacen la expresión ideológica más adecuada de los proyectos de expansión de los sectores más dinámicos de la burguesía monopólica nacional y extranjera. Todo eso se resume en la consigna de “Revolución en libertad” como alternativa al marxismo en general, y en el contexto particular de la Alianza para el Progreso” (3).
La DC llega a ser gobierno en el período 1964–70 con Eduardo Frei. Este revela el verdadero carácter de clases de la hegemonía del “freismo” en el PDC. La política de Frei demostró en la práctica la estrecha alianza que existía entre éste, la burguesía monopólica y el imperialismo. En efecto, en este período, se acelera el desarrollo del capital monopólico y los grupos económicos existentes en ese entonces van conformando el sistema financiero. Los actuales conglomerados Vial y Cruzat–Larraín tuvieron sus orígenes en ese período, en el grupo económico denominado “Banco Hipotecario” o grupo de los “pirañas”, alusión a la voracidad para incrementar sus activos.
Pero la relación del imperialismo con Frei se evidenció con mucha claridad en la “chilenización” del cobre, cuando el Estado compró a las empresas norteamericanas las minas que poseían en el territorio nacional y las canceló a precios superiores a sus “valores libro”.
A su vez, el carácter pluriclasista del PDC explica las posiciones progresista que muchas veces ha asumido en su historia, declarándose partidario de los cambios y contrario al capitalismo. Sin embargo, en los momentos decisivos de la historia del país, su capa pro–monopólica encabezada por Frei, los arrastró hacia posiciones reaccionarias.
En los tiempos del Gobierno de la Unidad Popular, el PDC liderado por Frei buscó siempre la unidad con el conjunto de la derecha en la perspectiva del derrocamiento del Presidente Salvador Allende. Pero para liderar la contrarrevolución, el PDC necesitaba mantenerse como un partido fuerte, unido y con influencia importante en capas de los trabajadores. Mantener esta unidad que, desde el punto de vista social, abarcaba desde los monopolios hasta la parte más atrasada políticamente del proletariado sólo fue posible “sobre la base de un programa abstracto, centrado en la defensa de la democracia y la libertad supuestamente amenazadas por el gobierno popular” (4); libertad que la izquierda no fue capaz de desenmascarar. Planteamientos de este tipo permitieron que la DC obtuviera casi un tercio de las preferencias de los trabajadores en las elecciones de la Central Única de Trabajadores de Chile realizadas en 1972, mostrando el considerable apoyo que dicho partido tenía en el pueblo.
En la actualidad, el fallecimiento de su líder más prestigiado, Eduardo Frei, y el abandono de sus filas de parte importante de los actores golpistas encabezados por Juan de Dios Carmona, ex Ministro de Defensa del Gobierno de Frei y hoy día uno de los dirigentes de la ADENA. Dentro de la Democracia Cristiana han variado las tendencias, creciendo en importancia las expresiones políticas de los sectores populares.
Referente a las diversas fracciones del Partido Socialista de Chile que se han incorporado a la Alianza Democrática, su influencia concreta es aún más confusa. Dicho partido nació en la década del 30 y “… es una buena medida producto de la crisis mundial del capitalismo, que se refleja en las profundas convulsiones sociales y en la agitada política de esos años, y que golpean duramente a extensos sectores de nuestro pueblo. Eso explica que un partido que en su nacimiento no es más que una fusión de diversos grupos intelectuales, se expanda rápidamente en las masas, especialmente en el proletariado manufacturero tradicional y en las capas medias más radicalizadas” (5).
Por todos es conocida la gran influencia que el Partido Socialista ha tenido en el proletariado chileno, en el desarrollo y fortalecimiento del movimiento sindical, en la conducción del Gobierno de Salvador Allende y en la resistencia antifascista. Pero su fraccionamiento actual impide aún apreciar con exactitud que parte de él se ha incorporado a Alianza Democrática. Pero cualquiera sea su proporción, es indudable que tiñe de izquierda a la Alianza y le incorpora capas importantes del proletariado y de las capas medias.
La derecha republicana es una fracción del ex Partido Nacional, partido que fue encabezado por Sergio Onofre Jarpa, actual Ministro del Interior de la dictadura. Se dice que es la expresión democrática y republicana de la derecha política. Ella condensa los intereses de la burguesía industrial, agraria y comercial.
El Partido Radical es la expresión política de una parte importante de las capas medias, principalmente profesionales y funcionarios de la Administración Pública. Por último, tenemos el caso de los ex dirigentes del Partido Mapu Obrero y Campesino, ellos representan a importantes grupos de intelectuales de gran capacidad, que influyen en la AD más que por su peso social, por las grandes propuestas políticas que son capaces de ofrecer al país.
A partir de datos proporcionados por dirigentes sindicales (6), la Alianza Democrática tendría influencia en alrededor de un 20% de los trabajadores industriales, en un 25% de los trabajadores de la minería, en un 70% de los pequeños propietarios agrícolas y parte importante de los obreros agrícolas, en casi el 100% de los trabajadores de la Electricidad, Gas y Agua Potable (todos los dirigentes sindicales nacionales están bajo la influencia de AD), en el 5% de los obreros de la construcción, en el 75% de los trabajadores del comercio, en el 70% de los trabajadores del transporte, en el 100% de los trabajadores del sistema financiero, en el 60% de los trabajadores de la salud y en el 90% de los trabajadores del petróleo. Estos cálculos fueron hechos de acuerdo a las preferencias políticas actuales que han mostrado los dirigentes sindicales de todos los sectores (6). Con los antecedentes anteriores es posible concluir que la Alianza Democrática posee influencia mayoritaria entre las capas medias y, significativamente, entre el proletariado del campo y la ciudad.
Pero, ante esta realidad, hay que tener en cuenta que la influencia de Alianza Democrática entre los trabajadores es particularmente el resultado de la represión contra la mayoría de los dirigentes sindicales de izquierda. Ellos fueron cambiados o reemplazados por líderes de partidos de centro y de grupos que apoyaban al gobierno sin realizar las elecciones correspondientes. Una segunda causa es la ilegalidad a que fueron sometidos los partidos de izquierda, lo cual les limitó su trabajo de organización y propaganda entre las capas medias y el proletariado. Esta situación empieza a cambiar después de las protestas del año pasado, cuando la izquierda nuevamente comienza a recuperar su influencia entre los líderes sindicales.
A su vez, la Alianza Democrática tiene presencia entre los pequeños y medianos transportistas, comerciantes y productores del campo y la ciudad no obstante, dicha influencia es compartida con el régimen. La experiencia ha demostrado que cuando AD ha tenido claridad política en sus enfrentamientos con el gobierno, dichas clases y capas sociales adhieren a ella, aunque no con la fuerza con que lo hacen otras capas del pueblo. La protesta del 27 de marzo recién pasado, como ya se afirmó anteriormente, las mostró enfrentándose con la dictadura y agrupándose en torno a AD. Pero, sin embargo, el cambio de los ministros del área económica del régimen les abrió expectativas e inclinaron su apoyo a la dictadura. A cuatro meses de este cambio de conducta política, sus expectativas nuevamente han disminuido y su escepticismo comienza a hacerse público.
Concluyendo, la AD es la expresión política del reformismo burgués, de la burguesía mediana y pequeña, de la gran mayoría de las capas medias y de los pequeños productores, transportistas y comerciantes del campo y la ciudad y de capas significativas del proletariado. Es una alianza de clases dirigida por el PDC y hegemonizada por la burguesía no monopólica y sin vinculaciones económicas con las transnacionales; pero con amplia base popular que pretende atraerse o neutralizar la influencia política del capital financiero.

Bibliografía citada

1. Ambrosio, R. Sobre la construcción del Partido, p.16.
2. Ambrosio, R. Obra citada.
3. Ambrosio, R. Obra citada.
4. Ambrosio, R. Obra citada.
5. Ambrosio, R. Obra citada.
6.xxx xxx Datos obtenidos por el autor en reuniones con dirigentes sindicales a nivel nacional. Julio de 1984.

Santiago, Agosto de 1984

Jaime Yanes Guzman
[email protected]
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